Bitcoin en 2026: qué está pasando, por qué ha caído y qué se puede esperar a futuro

 

1. Dónde está hoy Bitcoin y por qué esta caída llama tanto la atención

Bitcoin sigue siendo, con diferencia, la cripto moneda más grande del mundo por capitalización de mercado. Sin embargo, a comienzos de 2026 atraviesa una fase de fuerte corrección después de haber marcado máximos históricos en torno a los 120‑130 mil dólares por unidad en octubre de 2025.




En las primeras semanas de 2026, el precio llegó a caer casi a la mitad de ese pico, retrocediendo por debajo de los 70.000 e incluso acercándose a la zona de 60.000 dólares, niveles no vistos en más de un año. Ese descenso implica pérdidas acumuladas de alrededor del 40‑50% desde los máximos, acompañado de la evaporación de cientos de miles de millones –e incluso billones de dólares si se considera todo el mercado cripto– en valor de mercado.

Aunque Bitcoin es famoso por su volatilidad y ya ha vivido desplomes aún más profundos en el pasado (del 70‑80% tras los picos de 2013, 2017 y 2021), esta caída es distinta en dos aspectos clave: el tamaño actual del mercado y el peso de los inversores institucionales. Hoy el ecosistema incluye fondos cotizados (ETFs) de bitcoin al contado, grandes gestores de activos y un entramado de derivados mucho más desarrollado, por lo que los movimientos de precio tienen más repercusión en el sistema financiero y en la opinión pública.


2. Las principales causas de la caída actual

La caída reciente de Bitcoin no se explica por un único factor aislado, sino por la combinación de varios elementos que se han retroalimentado entre sí. A grandes rasgos, pueden agruparse en tres bloques: entorno macroeconómico global, estructura del propio mercado cripto y psicología de los inversores.

2.1. Un entorno macro de “aversión al riesgo”

En los últimos meses, los mercados financieros globales han entrado en una fase de mayor cautela: preocupaciones sobre el crecimiento económico, dudas sobre el calendario de recortes de tipos de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y otros bancos centrales, y episodios de corrección en las bolsas, especialmente en el sector tecnológico y en acciones relacionadas con la inteligencia artificial.

En este contexto, muchos inversores han reducido exposición a activos considerados de mayor riesgo, entre ellos las criptomonedas. Aunque a veces se presenta a Bitcoin como “oro digital” o activo refugio, en la práctica sigue comportándose en gran medida como un activo especulativo sensible a la liquidez global y al apetito por riesgo: cuando los tipos son altos o se teme una desaceleración económica, el dinero tiende a salir primero de este tipo de activos.

Un ejemplo ilustrativo fue el “shock” de política monetaria del Banco de Japón a finales de 2025, que sacudió el llamado “carry trade” internacional (inversiones apalancadas financiadas en yenes baratos), afectando a muchos activos de riesgo, entre ellos Bitcoin. Este tipo de movimientos macro puede actuar como chispa que desencadena ventas masivas en mercados ya tensionados.​

2.2. Apalancamiento y liquidaciones en cadena

El mercado de criptomonedas no se limita a la compra directa de bitcoin. Existe un gran volumen de operaciones con derivados (futuros, opciones, contratos perpetuos) donde muchos traders utilizan apalancamiento: invierten con dinero prestado para multiplicar posibles ganancias… y también pérdidas.

Cuando el precio empieza a caer, estas posiciones apalancadas pueden verse forzadas a cerrarse automáticamente (margin calls o liquidaciones) si el inversor no aporta más garantías. Esto genera ventas adicionales que, a su vez, empeoran la caída del precio, en un efecto “bola de nieve”.

Durante algunas jornadas recientes, se han registrado liquidaciones por cientos o incluso miles de millones de dólares en posiciones de futuros de criptomonedas, lo que contribuyó a intensificar la caída en cuestión de horas. En un mercado con liquidez relativamente limitada fuera del horario de las grandes bolsas, estos episodios pueden ser especialmente violentos, como señalan analistas citados por medios como CNBC e India Today.

2.3. Correlación con la tecnología y otros activos de riesgo

Otro aspecto relevante es que Bitcoin se ha vuelto más dependiente del comportamiento de otros mercados, en especial del tecnológico. En la última fase alcista, la narrativa en torno a la inteligencia artificial, la innovación y el apetito por activos de crecimiento favoreció tanto a las acciones tecnológicas como a Bitcoin y a otros cripto activos.

Cuando, más recientemente, se produjo una corrección en acciones vinculadas a la IA y algunos inversores empezaron a cuestionar la rentabilidad de enormes inversiones de capital (capex) en este sector, parte del dinero fluyó hacia activos considerados más defensivos, como el oro, dejando a Bitcoin del lado perdedor de la rotación de carteras. Analistas citados por Forbes destacan que las ventas en este entorno han sido parte de un proceso más amplio de “desapalancamiento” y ajuste de posiciones en toda la esfera de activos de riesgo.

2.4. Factores internos del ecosistema cripto

Aunque esta corrección ha estado menos ligada a un colapso interno tipo FTX o Terra/Luna (como ocurrió en 2022), sí ha habido elementos propios del universo cripto que han pesado en el ánimo del mercado:

  • Flujos de ETFs de bitcoin al contado: tras un periodo inicial de fuertes entradas, varios fondos han registrado meses con salidas netas, lo que se traduce en ventas de bitcoin en el mercado subyacente.

  • Toma de beneficios tras no superar los 100.000 dólares: a inicios de 2026, bitcoin fracasó en consolidar niveles por encima de los 100.000 dólares, lo que desencadenó ventas de inversores de corto plazo y dio paso a una fase de consolidación bajista.​

  • Participación institucional más cauta: algunos análisis señalan que ciertos vehículos especializados en acumular bitcoin (empresas de “digital asset treasuries”) han frenado nuevas compras ante valoraciones exigentes y un entorno macro menos favorable, reduciendo una fuente clave de demanda.

En conjunto, estos factores estructurales han transformado un simple ajuste técnico en una corrección más prolongada e intensa.

2.5. El factor regulatorio: La entrada en vigor de Basilea III

Las reglas de Basilea III afectan de manera significativa la capacidad y el deseo de los bancos para invertir en Bitcoin, estableciendo barreras que hacen que esta actividad sea económicamente costosa y limitada. Los puntos clave de este impacto son los siguientes:


1. Clasificación de Riesgo Extremo


Basilea III divide los cripto activos en dos categorías, situando al Bitcoin en el "Grupo 2", que corresponde a activos sin respaldo. Para este grupo, el Comité de Basilea aplica un peso de riesgo del 1,250%,. En términos prácticos, esto significa que si un banco desea tener una exposición de 100 millones en Bitcoin, debe reservar casi 100 millones de capital regulatorio propio, lo que equivale a cubrir la inversión casi al 100% con fondos de reserva.


2. Límites de Exposición y Restricciones de Uso


Además del alto costo de capital, las normas imponen restricciones operativas severas:


  • Límite agregado: Se establece un tope a la exposición total de un banco a activos del Grupo 2, situado habitualmente en torno al 1% del capital Tier 1.

  • Restricciones de colateral: En regiones como la Unión Europea, el marco normativo (CRR3/CRD6) prohíbe el uso de cripto activos no respaldados como colateral,. Esto impide de facto que los bancos participen significativamente en actividades de trading o utilicen Bitcoin para respaldar créditos.


3. Desincentivo Económico y Estratégico


El conjunto de estas reglas crea un "viento en contra estructural" para la adopción bancaria.


  • Coste de oportunidad: Al ser tan caro mantener Bitcoin en el balance, a los bancos no les compensa económicamente acumular grandes posiciones como activos de tesorería.

  • Cambio de enfoque: Las regulaciones empujan a la banca tradicional a alejarse de las criptomonedas sin respaldo y a centrarse en la tokenización de activos tradicionales (Grupo 1), que gozan de un tratamiento regulatorio mucho más favorable.


4. Cronología de Implementación


Aunque estas reglas se conocen desde finales de 2022, su entrada en vigor definitiva se ha fijado para el 1 de enero de 2026. Este plazo ha permitido que el mercado asimile la realidad de que los bancos tradicionales no serán grandes compradores o "hodlers" de Bitcoin a largo plazo

2.6 Psicología de mercado: del entusiasmo al miedo

Las emociones juegan un papel enorme en un activo tan volátil. Titulares que hablan de “crypto winter” (invierno cripto) o de una posible “espiral de muerte” (death spiral) refuerzan el miedo de los inversores minoristas. A medida que el precio cae y las pérdidas latentes aumentan, muchos se ven tentados a vender para “salvar lo que queda”, lo que alimenta nuevas caídas.

Históricamente, Bitcoin ha pasado buena parte de su vida en “drawdown”, es decir, por debajo de sus máximos previos. Estudios de series históricas muestran que ha sufrido caídas máximas de hasta el 80‑85% y que ha estado más del 40% del tiempo con pérdidas superiores al 40% desde un máximo anterior. Sin ese contexto histórico, la corrección actual puede parecer el fin del mundo, cuando en realidad encaja en un patrón de ciclos extremos al que el activo ya está acostumbrado.


3. Cómo se compara esta caída con las de otros ciclos

Para entender la gravedad (o no) de lo que está ocurriendo, es útil mirar atrás. En ciclos anteriores:

  • Tras el máximo de finales de 2013, Bitcoin llegó a caer alrededor del 85%.

  • Después del pico de diciembre de 2017, el descenso rondó también el 80% hasta finales de 2018.

  • La “cripto‑invernada” de 2021‑2022 implicó un desplome del orden del 70‑75% desde los máximos históricos.​

Análisis recientes de firmas como NYDIG muestran que los ciclos de bitcoin suelen estar marcados por grandes subidas seguidas de correcciones profundas, y que las caídas de más del 70% tras cada máximo han sido la norma histórica. Otros estudios cuantitativos señalan que, desde 2015, Bitcoin ha permanecido la mayor parte del tiempo en algún tipo de drawdown y que las correcciones del 30‑40% son casi “habituales” en su comportamiento.

Si se compara con esos precedentes, la caída actual –en el rango aproximado del 40‑50% desde los máximos de 2025 hasta los mínimos recientes de 2026– es dura, pero no extraordinaria en la historia del activo. Lo que sí es novedoso es que ocurre en un contexto de:

  • Mayor integración con el sistema financiero tradicional (ETFs, bancos, grandes fondos).

  • Mayor atención regulatoria por parte de organismos internacionales como el FMI, el FSB (Financial Stability Board) y el Banco de Pagos Internacionales (BIS).

Esto hace que las implicaciones de una gran corrección sean más amplias y que cualquier episodio de inestabilidad se analice con mayor lupa.


4. Mirando hacia adelante: posibles escenarios para Bitcoin

Nadie puede predecir el futuro con certeza, menos aún en un activo tan volátil. Pero sí es posible identificar las grandes fuerzas que podrían influir en el precio de bitcoin en los próximos años y los escenarios que distintos analistas consideran más probables.

4.1. Perspectivas a corto plazo (próximos meses)

En el muy corto plazo, el consenso de muchos analistas es que la volatilidad seguirá siendo elevada y que no puede descartarse que el precio explore niveles más bajos antes de estabilizarse.

  • Algunos expertos citados por CNBC han señalado que el rango de 40.000‑50.000 dólares podría actuar como zona de soporte en un escenario de corrección más profunda, aunque no hay garantía de que ese “suelo” se respete.

  • Otros hablan de una posible prolongación de un “invierno cripto” durante buena parte de 2026, especialmente si los recortes de tipos de interés se retrasan y el entorno macro sigue siendo poco amable con los activos de riesgo.

En este marco, el comportamiento de factores como:

  • Flujos de entrada o salida en ETFs de bitcoin.

  • Intensidad del apalancamiento en derivados.

  • Noticias regulatorias (positivas o negativas) en grandes economías.

podría desencadenar nuevos tramos de subidas o bajadas bruscas.

4.2. Escenarios de medio plazo (2026 y próximos años)

En el horizonte de 1 a 3 años, las proyecciones son muy divergentes, lo que refleja la enorme incertidumbre del activo:

  • Un recopilatorio reciente de predicciones recogido por CNBC muestra rangos de precio estimado para 2026 que van desde unos 75.000 hasta 225.000 dólares, con un “centro” alrededor de 100‑120 mil dólares según algunos académicos y gestores de fondos.​

  • Firmas como JPMorgan, utilizando modelos que comparan Bitcoin con el oro ajustado por volatilidad, han sugerido que podría llegar en un escenario optimista a entornos de 170.000 dólares a medida que se acerque a la capitalización de mercado del metal precioso.

  • Proveedores de servicios cripto y exchanges, como Bitcoin Suisse, Binance o algunas casas de análisis, plantean escenarios en los que una mejora del entorno macro (recortes de tipos, más liquidez) y una regulación más clara podrían permitir que Bitcoin retome la senda alcista y se acerque o supere máximos anteriores en los próximos años.

Otros pronósticos son bastante más conservadores e incluso bajistas, argumentando que:

  • Los rendimientos por ciclo tienden a ser cada vez menores (los “multiplicadores” desde los mínimos hasta los máximos se han ido reduciendo con el tiempo).

  • El mercado ya es demasiado grande para repetir las subidas extremas de etapas tempranas (de cientos o miles de veces).

En resumen, el abanico de escenarios va desde una consolidación lateral con fuertes subidas y bajadas, hasta nuevos máximos históricos impulsados por flujos institucionales y una macroeconomía más benevolente. Ninguno de ellos está garantizado.

4.3. Factores estructurales que pueden favorecer a Bitcoin

Más allá del corto plazo, existen varios elementos de fondo que, según los defensores de Bitcoin, sostienen su tesis a largo plazo:

  1. Oferta limitada y predecible: Bitcoin tiene un límite teórico de 21 millones de unidades, con un ritmo de emisión que se reduce aproximadamente a la mitad cada cuatro años (halvings). Esta escasez programada es el núcleo de la narrativa de “reserva de valor” a largo plazo.

  2. Creciente infraestructura institucional: La existencia de ETFs al contado, custodios regulados, productos derivados liquidados en grandes bolsas y servicios financieros basados en bitcoin (préstamos con colateral en BTC, por ejemplo) hace que el activo sea más accesible para inversores profesionales y, potencialmente, para grandes carteras de inversión.

  3. Adopción y liquidez globales: Aunque el uso directo de bitcoin como medio de pago sigue siendo limitado en comparación con monedas tradicionales, la liquidez en mercados globales es muy superior a la de la mayoría de criptomonedas. Esto facilita la entrada y salida de grandes participantes y refuerza su rol como “activo principal” del ecosistema cripto.

  4. Entorno regulatorio en evolución: Organismos como el FMI y el FSB no proponen la desaparición de las criptomonedas, sino un marco regulatorio más completo para gestionar los riesgos de estabilidad financiera, blanqueo de capitales y protección al inversor. Una regulación más clara, bien diseñada, podría fortalecer la confianza de inversores institucionales, aunque también limitar ciertos usos especulativos.

Si estos factores positivos se consolidan y el entorno macro vuelve a favorecer los activos de riesgo (por ejemplo, mediante recortes de tipos y un ciclo de crédito más expansivo), muchos analistas consideran plausible que Bitcoin recupere terreno a medio plazo.

4.4. Riesgos y amenazas a largo plazo

Al mismo tiempo, existen riesgos estructurales que pueden afectar negativamente el futuro de Bitcoin:

  1. Regulación restrictiva o fragmentada: No puede descartarse que algunos países opten por medidas duras, como restricciones a la negociación minorista, mayores exigencias fiscales o limitaciones al uso de cripto activos para pagos, especialmente en economías emergentes preocupadas por la estabilidad financiera y la salida de capitales.

  2. Críticas a la utilidad real y a la estructura del ecosistema: Informes del BIS subrayan que gran parte del ecosistema cripto (y especialmente de las finanzas descentralizadas, DeFi) replica servicios financieros tradicionales sin financiar actividades productivas en la economía real, y que depende en gran medida de la entrada de nuevos participantes, lo que puede amplificar riesgos especulativos.

  3. Competencia de otros activos digitales y de monedas digitales de bancos centrales (CBDC): Cada vez más bancos centrales exploran la emisión de sus propias monedas digitales. Aunque una CBDC no es un sustituto directo de Bitcoin, sí puede restar atractivo a ciertos usos de criptomonedas como instrumento de pago digital o como reserva de valor en jurisdicciones con alta confianza en sus bancos centrales.

  4. Riesgos tecnológicos y medioambientales: Preocupaciones sobre el consumo energético de la minería de Bitcoin, potenciales vulnerabilidades futuras frente a tecnologías como la computación cuántica (aunque ya hay esfuerzos de mitigación) y la posibilidad de fallos en infraestructuras clave siguen estando sobre la mesa.

El balance entre estos factores positivos y negativos será determinante para el valor de Bitcoin a muy largo plazo.


5. Qué significa todo esto para el público en general

Para alguien que no vive pendiente del mercado cada día, la pregunta clave no es solo “por qué ha caído Bitcoin”, sino “qué hacer con esta información”. Algunas ideas generales:

  • La volatilidad es una característica, no un accidente. Bitcoin ha demostrado repetidamente que puede caer un 50% o más desde sus máximos y tardar años en recuperar esos niveles. Cualquier inversión en este activo debe contemplar ese tipo de riesgo como escenario realista, no como una excepción.

  • Los ciclos de euforia y miedo se repiten. En fases alcistas, abundan las predicciones extremadamente optimistas; en las bajistas, proliferan las advertencias de “final del juego”. Ninguno de los extremos suele tener completamente la razón. Entender la historia de los ciclos anteriores ayuda a poner en contexto la situación actual.

  • Diversificación y horizonte temporal importan más que acertar el “mínimo”. Para quienes deciden exponerse a Bitcoin, suele recomendarse que represente solo una parte limitada de su patrimonio total y que se haga con una perspectiva de varios años, asumiendo que en el camino habrá caídas muy pronunciadas. Entrar con dinero que se pueda necesitar en el corto plazo incrementa enormemente el riesgo de verse obligado a vender en pérdidas.

  • La regulación y la educación financiera serán claves. Un marco regulatorio más sólido puede reducir ciertos abusos y mejorar la transparencia, pero no elimina el riesgo de mercado. La mejor defensa para el inversor minorista sigue siendo entender en qué está invirtiendo, por qué lo hace y qué nivel de pérdida está dispuesto a tolerar.


6. Conclusión

La situación actual de Bitcoin es la de un activo que, tras un fuerte ciclo alcista y la entrada masiva de capital institucional, se enfrenta a la realidad de un entorno macroeconómico más duro y a sus propias tensiones internas de apalancamiento y liquidez. La caída del 40‑50% desde los máximos recientes duele, pero encaja dentro del patrón histórico de un activo extremadamente volátil y cíclico.

A corto plazo, nadie puede saber si el suelo ya se ha visto o si aún queda recorrido a la baja. Los analistas serios contemplan rangos amplios, que van desde escenarios de consolidación en torno a decenas de miles de dólares hasta la posibilidad de nuevos máximos si la macroeconomía y los flujos de capital vuelven a favorecerlo.

A largo plazo, la apuesta por Bitcoin se apoya en su escasez programada, su creciente integración en las finanzas tradicionales y la percepción de algunos inversores de que puede funcionar como una forma alternativa de reserva de valor. Frente a ello, se alzan dudas sobre su utilidad real, su impacto ambiental, la progresiva regulación y la competencia de otros activos digitales y monedas oficiales.

Basilea III actúa como un techo muy bajo para la participación bancaria institucional. Si bien no se considera el detonante de las caídas de precio recientes —las cuales se atribuyen más a factores macroeconómicos y de apalancamiento del mercado—, sí garantiza que Bitcoin sea visto por la banca como un activo de muy alto riesgo regulatorio, cerrando la puerta a que las entidades financieras se conviertan en los grandes compradores directos del activo.

Para el público en general, la lección principal es de prudencia: entender que Bitcoin no es un “atajo” para hacerse rico rápido, sino un activo de altísimo riesgo, con potencial tanto para grandes ganancias como para pérdidas considerables. Cualquier decisión de inversión debería tomarse con información suficiente, una visión realista de la volatilidad y, cuando sea posible, con asesoramiento profesional.


7. Fuentes Citadas y Consultadas

A continuación se listan las fuentes utilizadas para la elaboración de este artículo:

  1. Changelly, "Bitcoin (BTC) Price Prediction 2025 2026" - URL

  2. India Today, "Bitcoin crash wipes $2 trillion: What triggered biggest crypto slump" - URL

  3. Yahoo Finance, "JPMorgan Forecasts Bitcoin Bottom, Anticipates $28.3 Trillion Challenge" - URL

  4. CNBC, "Bitcoin is under pressure after a brutal week. Here's why" - URL

  5. Forbes, "Sudden $2 Trillion Crypto Crash Sparks 'Death Spiral' Fears" - URL

  6. Bitcoin Suisse, "Outlook 2026" -  URL

  7. Binance, "Bitcoin Forecast: what to expect from BTC in February 2026?" - URL

  8. Forbes, "Bitcoin Suddenly Braced For A Massive 2026 Crypto Price Shock" - URL

  9. CNBC, "The boldest bitcoin predictions for 2026 are in" - URL

  10. CNN, "No, but seriously: What's going on with bitcoin?" - URL

  11. CNBC, "Bitcoin sells off amid 'crypto winter.' What investors need to know" - URL

  12. IG, "Bitcoin 2026 outlook: bullish structure or bear market reset?" - URL

  13. CNBC, "Bitcoin narrowly avoids falling under $60,000" - URL

  14. LinkedIn, "Why Bitcoin Crashed 30% But 2026 Could Be Different" - URL

  15. Binance, "Bitcoin (BTC) Price Prediction 2026-2031" - URL

  16. NYDIG, "Research Weekly - Charting Drawdowns During Up Cycles" - URL

  17. FSB, "FSB and IMF outline comprehensive approach to identify risks" - URL

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  19. Algorithmic Guys, "Living in Drawdown: What Bitcoin's Pain Profile Really Looks Like" - URL

  20. FSB, "Policies for crypto-assets" - URL

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  22. Reddit, "Bitcoin bear drawdowns by cycle" - URL

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